Un perro salvaje australiano llamado Dingo

Vamos de una parte a otra del mundo desentrañando y conociendo historias de cánidos, esta vez nos plantamos en la árida e inhóspita Australia.

Si bien el Dingo quizá no es un “perro” doméstico al uso, sí es un animal de la familia Canidae y tiene una nomenclatura propia: Canis Lupus Dingo. Desciende del lobo gris y todavía hoy su introducción en el continente australiano presenta algunas divergencias.

El origen de la Cultura polinesia, paralela a la del Dingo, también es un enigma. Según los últimos estudios realizados los primeros pobladores provienen de una rápida migración desde Taiwan aproximadamente hace unos 5.000 años antes de nuestra era, en un mix cultural entre agricultores e indigenas de Melanesia e Indonesia. Junto con estas migraciones se introdujo a través de pequeñas barcazas la triada de animales domésticos por antonomasia: el cerdo, la gallina y el perro.

El esqueleto más antiguo actualmente encontrado data del 3500 antes de nuestra era y siguió la misma ruta que los antiguos polinesios. Sus descendientes provienen de los perros domesticados del Este de Asia y se introdujo más como un recurso alimenticio (recordemos que el Kuri también se utilizó como alimento) que una mascota. Al llegar al nuevo país no es de extrañar que muchos de ellos se expandieran y tomaran el carácter salvaje del cual se caracterizan actualmente. Han “colonizado” casi todo el continente australiano a excepción de Tasmania.

La relación entre los aborígenes australianos y el Dingo es altamente estrecha, no solamente como animal de compañía sino como protector ya que este rol era muy importante para la tribu o familia. Además era un animal espiritual protector y es el más representado en la mitología aborigen incluyendo “El Dreamtime”, la explicación de la creación desde el punto de vista de esta cultura indígena. Muchos de ellos eran considerados la reencarnación de sus ancestros más directos.
En las noches frías el dingo era utilizado como recurso para calentarse ya que se agrupaban entre varios animales para darse calor.

Pintura de un aborigen y un dingo encontrado en una roca
en North Queensland.

Una de las características más expectantes de esta su relación era la participación del can en las cacerías del canguro, pero desgraciadamente dejaron de utilizarlos para este fin ya que eran difíciles de entrenar y la mayoría de las veces las piezas eran engullidas antes de que los cazadores llegaran. Eran dejados como nannies cuidando a los infantes pues eran mucho más valiosos para este fin quedándose en el poblado mientras los demás salían a cazar.

Hoy en día el Dingo es considerado una plaga en este continente y no solamente se ha creado una valla para aislarlos sino que se perpetran batidas para exterminarlos.

Una gran pena pues soy de las que pienso que nosotros, los Homo Sapiens, no somos jueces para determinar quienes merecen vivir, cuántos y como. En la Tierra manda la Naturaleza, no la razón.

Fuentes e imágenes:

http://australianmuseum.net.au/dingo

http://www.cosmosmagazine.com/news/dingo-origin-predates-neolithic-expansion/

http://www.newscientist.com/article/dn4207-wild-dingoes-descended-from-domestic-dogs.html#.U1Vvv_l_t8k

http://rspb.royalsocietypublishing.org/content/early/2011/09/06/rspb.2011.1395.full

http://www.fraserislandfootprints.com/?page_id=277

http://www.amrric.org/news/dingoes-and-dogs-indigenous-culture

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