Smoky, el Yorkie de la II Guerra Mundial

Smoky

Smoky

Smoky fue un pequeñísimo Yorkshire terrier encontrado en una trinchera en 1944 por un soldado americano durante la Guerra en Nueva Guinea.  Era una hembra que únicamente pesaba 1.8 Kg, y sobre la que se pensó inicialmente que pertenecía a un soldado japonés; pero al no responder a órdenes en japonés ó inglés descartaron dicha posibilidad.

Smoky fue vendida inmediatamente a William Wynne por 2 libras australianas, precio que utilizó el vendedor para seguir jugando a su partida de póker y que sin embargo para  el soldado Wynne cambió desde ese momento su vida.

PicMonkey CollageSmoky

Smoky & William Wynne

 

Wynne tuvo un permiso especial para que Smoky pudiera estar permanentemente con él. Dormía en la tienda junto a él, y aunque nunca tuvo acceso a la comida preparada y equilibrada de los perros que servían en la guerra, Smoky nunca cayó enfermo.

Smoky durante un descenso en paracaídas

Smoky durante un descenso en paracaídas

Estuvo 2 años acompañando a los soldados americanos en la Guerra del Pacífico y en muchas ocasiones pasaba largas horas colgado de una mochila de un soldado cerca de una ametralladora. ¡Incluso llegó a tirarse en un paracaídas realizado especialmente para ella!

Cuando el ritmo de la batalla disminuía Wynne entrenaba a Smoky para cualquier situación tanto con las tropas como servicios especiales y auxiliares, cosa que le valió para ayudar a los ingenieros que estaban construyendo una base aérea en el Golfo de Lingayen. Su acometido, dado su reducido tamaño, era pasar cable telegráfico por un  tubo corrugado de 20 cm. de diámetro a lo largo de 70 metros.

También es considerada una de las primeras perritas de terapia ya que acompañaba a las enfermeras de la Cruz Roja tanto en el campo de batalla como en el Hospital tal y como atestiguan varias imágenes.

Smoky fue uno de los primeros perros de terapia

Smoky fue uno de los primeros perros de terapia

Los próximos diez años de esta pareja fueron muy ajetreados, viajando tanto a Hollywood y alrededor del mundo demostrando las destrezas y habilidades de Smoky, algunas como caminar con los ojos vendados sobre una cuerda floja.

El 21 de febrero de 1957, la “cabo” Smoky falleció repentinamente a la edad aproximada de 14 años y fue enterrada en una caja de munición del calibre 30 mm. Cuarenta y ocho años más tarde, el Día de los Veteranos (11 de noviembre) se inauguró una estatua de bronce de Smoky sobre un casco de GI a tamaño natural colocada en el Cleveland Metropark  sobre el mismo lugar en el que descansa eternamente.

Estatua en conmemoración a Smoky

Estatua en conmemoración a Smoky

 

– Fuentes e imágenes:

Judy, la prisonera inglesa de la II Guerra Mundial.

Hoy os traigo esta historia gracias a @ElculodMercurio, dueño y señor del Museo Arqueológico de Sevilla, que me hizo conocerla.

Judy

Judy

Judy era una pointer nacida en el Shanghai Dog Kennel siendo presentada desde pequeña a la Escuela Real Naval siendo adoptada por el buque de guerra HMS Gnat en 1936. Su acometido era asegurar la vida de los componentes del barco así como la compañía de los marineros y el control de las plagas. Fue una parte muy importante del buque pues gracias a su poder auditivo alertaba de una forma maestra de los piratas de río así como la aproximación de aviones japoneses.

Años más tarde fue trasladada al HMS Grasshopper, atacado en 1942 y obligando a evacuar a toda su tripulación en una isla del Mar de China. Sin suministros de ninguna índole y con un nivel de agua dulce realmente escaso, tanto el Grasshopper como otro buque varado llamado HMS Dragonfly pasaron unos penosos días hasta que la fabulosa Judy dio con un parche de agua. La tripulación al ver que había desaparecido y no la encontraban por ningún sitio se pusieron a buscarla, encontrándola excavando con sus patas en la tierra donde milagrosamente manaba agua.

Una vez que todos pudieron saciar su sed iniciaron una caminata de cientos de millas para llegar a una zona segura como Padang en Sumatra perdiendo por poco el último barco de evacuación de la isla pues tuvieron noticias de que Japón podía invadir en cualquier momento la ciudad.

A la llegada de las fuerzas enemigas no pudieron poner resistencia y fueron detenidos como prisioneros de guerra, que junto con Judy, fueron conducidos al campamento de Medan en Sumatra del Norte.

Judy&Frank

Judy con Frank Williams

Fue en este campamento donde el joven marinero británico Frank Williams compartiría su cuenco de arroz y magro con el can haciéndose desde ese momento inseparables, llegando a ser protegida de los castigos que infligían los japoneses tanto por Frank como por los otros cautivos

Más tarde se le dijo a los prisioneros que se dirigirían a Singapur a bordo del S.S Van Warwyck no permitiendo que Judy les acompañara. En sus memorias, Leonard Williams que no mantenía ninguna relación con Frank, recordó cómo adiestraron a Judy para saltar a una señal desde la cama a un saco que pretendía hacerla pasar con ella dentro al buque que los transportaba. No obstante, al día siguiente, el 26 de junio de 1944 el S.S Van Warwyck fue torpedeado por un submarino británico sin saber que el buque estaba siendo utilizado para el transporte de guerreros aliados. De los 700 prisioneros, aproximadamente perecieron la vida 500, saliendo ilesa Judy del fuego y los escombros.

Durante el ataque hicieron un agujero que escoró el casco y es por donde pudieron escapar varios de los prisioneros. A aquellos que no sabían nadar Judy les hizo llegar con sus patas tablones de madera para poder asirse y salvarse.

Judy durante su puesta en cuarentena en su llegada a casa

Judy durante su puesta en cuarentena en su llegada a casa

Los supervivientes nadaron con la mala suerte de ser apresados de nuevo por los japoneses en uno de sus buques aledaños. Al subir y ver a Judy dictaron que una vez tomaran tierra el can sería ejecutado pues ella nunca tuvo que subir al Warwyck. No obstante, el ex comandante del campamento de Medan denegó la ejecución tomándola oficialmente como prisonera de guerra.

Judy se reunió con Frank y estuvo con él durante toda la contienda sufriendo movimientos continuos de campamentos así como heridas de bala, mordeduras de cocodrilo y ataques de perros salvajes antes de la rendición de los japoneses en 1945.

De vuelta a casa se le dio a Judy la medalla Dickin PDSA conocida como la Cruz Victoria que se le imponía a los animales por su valentía y fidelidad en una contienda militar.

Imposición de la Medalla Dickin PDSA a Judy.

Imposición de la Medalla Dickin PDSA a Judy.

Judy se quedó con Frank hasta su muerte el 17 de febrero de 1960, siendo sepultada en Tanzania donde se encontraba trabajando Frank en esos momentos. Su último homenaje fue construirle un monumento sobre su tumba y fijarle una placa donde explicara la vida y hazañas de Judy.

Tumba de Judy en Tanzania.

Tumba de Judy en Tanzania.

  • Fuentes e imágenes:

– https://www.gov.uk/government/news/judy-the-dog-who-became-a-prisoner-of-war

http://www.dogsofhonor.com/story.php?dogID=33

https://en.wikipedia.org/wiki/Judy_(dog)

Chips, el perro condecorado de la IIGM.

A pesar de que detesto los juegos de guerra profundamente hoy os voy a hablar de un mestizo, entre Pastor Alemán, Collie y Husky de nombre Chips. chips

Probablemente sea el perro más condecorado militarmente hasta la fecha.

Este soldado canino entró en el programa de entrenamiento para perros de guerra iniciado en Front Royal, Virginia, en 1942 tras el ataque Japonés a Pearl Harbor,

Chips fue asignado al tercer pelotón de la policía militar llegando a servir en el Norte de África, Italia, Francia, Alemania y Sicilia. Además de patrullar con la infantería fue destinado en Casablanca durante la Conferencia “Roosvelt-Churchil” en 1943 haciendo las labores de centinela.

Ese mismo año durante la invasión de Sicilia fue enviado junto a su destacamento a la isla. En una de las redadas rutinarias de campo descubrieron un nido de ametralladoras haciendo que los artilleros se vieran obligados a entregarse a las tropas americanas.

Durante la escaramuza Chips sufrió lesiones en el cuero cabelludo incluyendo quemaduras de la pólvora, lo que demuestra que los artilleros intentaron matarle cuando entró en la cabaña donde se escondían. No obstante, y a pesar de sus heridas,  participó más tarde en la captura de 10 soldados enemigos.

Por este acto fue galardonado con la Estrella de Plata por su bravura y el Corazón Púrpura por las heridas recibidas en el ataque. El 19 de Noviembre de 1943 recibió tales condecoraciones en el jardín de la Iglesia de la ciudad de Pientravairano, Italia.

No obstante, más tarde se le retiraron las medallas debido a una ordenanza del ejército que impedía darle méritos a los animales y también, al parecer, porque Chips había desobedecido las órdenes de su adiestrador al separarse de él durante la contienda en Sicilia.

Su unidad tomó partido en el asunto y extraoficialmente le otorgó una cinta con una punta de flecha y ocho estrellas militares por cada una de sus campañas.

En 1945, Chips fue dado de baja en el servicio militar y regresó a su hogar, en Pleasantville (NY) junto a Eward J. Wren, su familia original.

HartsdaleDesgraciadamente falleció  siete meses después debido a las complicaciones de las heridas sufridas durante la guerra, tenía seis años de edad y recibía sepultura en el cementerio de mascotas de Hartsdale, Nueva York.

Como anécdota, la factoría Disney filmó una película que vio la luz en 1990 sobre la vida del can “Chips, the War Dog

Los perros en la conquista de América (I)

El 12 de octubre de 1492 el marinero Rodrigo de Triana gritaba ¡Tierra! desde lo alto de la carabela La Pinta: Un mundo nuevo se abría ante los ojos de Cristóbal Colón y toda su flota.

En esta entrada os voy a narrar la gran importancia que tuvieron los cánidos en la conquista (y masacre) del continente americano, importancia que la Historia no les ha sabido reconocer.

Grabado del flamenco Theodor de Bry (1528-1598)

Los perros fueron introducidos en el continente americano durante el segundo viaje de Colón en 1493, siendo el capellán real y deán sevillano Juan Rodríguez de Fonseca quien encargado de equipar su flota naval introdujo en las  naves un total de veinte canes entre mastines y galgos de pura raza. No obstante no fueron las únicas razas ibéricas introducidas en las tierras amerindias, pues se llevaron también podencos, sabuesos y también alanos.

Todas estas razas estaban dotadas de una gran versatilidad a diferencia de los perros nativos hallados, introduciéndose predominantemente para amedentrar a las gentes de las islas así como las del continente. Eran amaestrados y entrenados para matar y despedazar amerindios o “aperrearles“, tal y como se describe en las crónicas antiguas.
Se les empezó a utilizar en las campañas militares de La Española en 1494 y poco después se extendido a las demás colonias, llegando incluso a tener una mayor importancia estratégica que los equinos pues podían alcanzar puestos o llegar donde ellos no podían.

Los cánidos, con ánimo de asustar y dañar al enemigo los proveían de carlancas o carrancas, gruesos collares con púas de hierro ajustados al cuello para evitar ataques a la yugular. Los canes más cualificados para el la guerra marchaban provistos de pechera o pecho pectral armados con puñal o varios pinchos de hierro y otros con escaupiles, chaleco realizado con trozos de mantas o algodón para defenderse de las flechas enemigas.

Carlancas de hierro

Antes de comenzar la refriega los perros desfilaban delante del escuadrón y eran lanzados contra la muchedumbre nativa para presionar a los guerreros indios ante la escasez de soldados españoles. Cabe decir que para los nativos ver la ferocidad de estos perros era algo nuevo para ellos acostumbrados a sus propios canes que ni siquiera ladraban pues no tenían capacidad para ello.

Éstos canes se convirtieron en centinelas de las huestes avisando de cualquier emboscada o para dar alcance de cualquier indio que hubiera huido por la noche. En la selva eran muy buenos rastreando a los indígenas y en las labores de vigilancia eran esenciales, pues la humedad impedía en muchas ocasiones utilizar las armas de fuego o encender las cuerdas para dar aviso a los soldados. Durante la conquista de Venezuela por Federman (1530-1531) en busca de las riquezas de El Dorado, tuvieron que servirse de los perros para prevenir los ataques de los jaguares o panteras.

En la retaguardia los canes realizaban labores defensivas cuidando de los soldados o del propio ganado. Dos de los más famosos en estas tareas fueron Amadís, mastín de Luis Rojas, gobernador de Santa Marta, o Bruto, el lebrel de Hernando Soto.

Grabado del taller de Bry en el manuscrito Narratio regionum Indicarum

Además, los perros fueron utilizados como animales para la caza pues como hemos dicho muchas de las razas introducidas eran específicas para el rastreo y captura de piezas. Cuando las circunstancias eran extremas éstos eran junto a los equinos utilizados como alimento propio y se dice que en algunas poblaciones llegaron a diezmar a los perros que vivían en allí. El ejemplo más numeroso ocurrió durante la expedición al País de la Canela por el gobernador de Quito, Gonzalo Pizarro, en el que se llegó a sacrificar a 950 perros quedando únicamente con vida dos perros, el del propio gobernador y el del maestre de campo Antonio de Rivera.

Tras el apaciguamiento de las tierras muchos de los perros fueron aniquilados pues su fiereza era difícil de contener, algunos de ellos escaparon multiplicándose  y “asilvestrándose” llegando a diezmar el ganado de algunas poblaciones.

Muchos de estos perros tienen nombre propio y una historia a sus “espaldas”, pero ese será otro tema…

Fuentes e imágenes:

– BUENO JIMENEZ, A. Los perros en la conquista de América: historia e iconografía. En: Chronica Nova. 2011, vol. 37, pp. 177-204. [http://hdl.handle.net/10481/20359]

– http://es.wikipedia.org/wiki/Rodrigo_de_Triana

– http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/historia/ilustre/ilus265.htm

-http://www.santelmomuseoa.com/index.php?option=com_flexicontent&view=items&id=3882&Itemid=47&lang=es

-http://www.culturamas.es/blog/2014/06/25/como-lobos-e-tigres-y-leones-brevisima-relacion-de-la-destruccion-de-las-indias-de-fray-bartolome-de-las-casas/

http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Illustrations_de_Narratio_regionum_Indicarum_per_Hispanos_quosdam_devastattarum_%E2%80%94_Jean_Th%C3%A9odore_de_Bry_%E2%80%94_14.jpg

El Loberro, el can de la milicia de Teotihuacan.

Son muchos los lectores mexicanos que me leen y quiero agradecérselo con otro post relacionado con su país y nos vamos a trasladar a Teotihuacán, un conjunto realmente bello (que espero poder visitar algún día, si no es en esta vida, en las muchas que me quedan).

Ya hablamos en otro post del Xoloitzcuintle, otro de los perros mesoamericanos con una importancia relevante dentro del Imperio Azteca, pero hoy os traigo a un animal nuevo del cual no tenía constancia y que fue cruzado por los teotihuanacos con un fin ritual, el Loberro, un híbrido entre el lobo y el perro.

Dibujo de Loberro

Los hallazgos en el  2004 por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el Aichi Prefactural University de Japón dentro del Proyecto Arqueológico Pirámide de la Luna, descubrieron en el Entierro 6 varios animales que fueron analizados por el equipo de especialistas dirigido por el arqueozoólogo Raúl Valadez Azúa.
De sus estudios se desprende que el Loberro fue un animal cruzado con un fin ritual. El lobo y el perro comparten el 99.8% de su componente genético por lo que es más que factible su cruza; además es sorprendente el conocimiento que tenían los teotihuanacos sobre la biología de las especies y quizá tuvieron su aprovechamiento en prácticas como la cautividad o quizá la domesticación.

En la pirámide se llevan catalogados más de 120 especies de animales usados con diversos fines y el loberro, no solamente se utilizaba como pieza de alimentación (recordemos que no es este el único caso, ya que es una práctica endémica de casi todas las Culturas) si no que se utilizaba también su piel y sus huesos para fines textiles, ornamentales, armamentísiticas, etc.

En el Entierro número 4 se hallaron 18 individuos atados de pies y manos que portaban indumentarias de guerreros de élite, entre los que se hallaba uno que portaba nueve maxilares que fueron hechos por los teotihuanacos a partir de paladares y piezas dentalesde varios ejemplares identificados como loberros, tres perros y híbridos de coyote y loberro y uno de mezcla de coyote y perro. Este hallazgo junto a las pinturas murales de la pirámide hicieron que se replanteara hasta la fecha qué animal era el representado, que hasta ese momento siempre se creía que era el coyote, para determinar que era esta nueva especie de cánido.

Vista general de la Pirámide de la Luna, Teotihuacán.

Así, el Loberro estaría relacionado como símbolo de la milicia teotihuacana. En su cultura los grandes carnívoros eran símbolos de fuerza junto a las grandes manifestaciones de la naturaleza y también están relacionados con elementos vitales. Así, este nuevo can estaría relacionado con las élites, por lo que tenian un peso mayor, junto con las aves de presa, los lobos, coyotes, pumas, jaguares y conchas marinas.

Se han hallado además, crías de lobos de edad juvenil completos pero de los ejemplares adultos sólo los cráneos y las pieles. En el caso del puma, que es el único animal que de acuerdo a su sistema de conducta es apto para su manipulación hasta edad adulta, se tienen ejemplares adultos hasta que estuvieron vivos hasta momentos antes del sacrificio.

Parece ser que los sacrificios estaban relacionados con ceremonias rituales con el agrandamiento del edificio cultual, éstos sacrificios recibían el nombre de teichalilitzli y los nahuas y y mayas en el s. XVI creían que con la obra recién terminada recibía “alma” con los sacrificios y enterramientos de los seres humanos y animales bajo sus cimientos.

Fuentes e imágenes:

http://www.inah.gob.mx//images/stories/Boletines/BoletinesPDF/article/4771/TEOTIHUACANOS%20CRUZABAN%20C%C3%81NIDOS%20CON%20FINES%20RITUALES.pdf

http://www.revista.unam.mx/vol.3/num2/sabias1/perros.htmll

http://www.mesoweb.com/about/articles/Simbolismo.pdf

– http://www.zocalo.com.mx/seccion/articulo/teotihuacanos-crearon-al-loberro

K9: ejercito canino en la II Guerra Mundial.

Cualquier momento es bueno para encontrar una de las historias en las que los perros son los protagonistas, ésta en concreto la escuché por la radio y móvil en mano,  hice una nota de recordatorio para indagar más tarde. Nunca es tarde para captar buenas e increíbles Historias.

Cuando E.E.U.U entró en guerra tras el ataque de la armada japonesa a Pearl Harbor en diciembre de 1941 se inició un programa de adiestramiento canino para introducir perros en batalla. Elevado el sentimiento nacional, amigos del American Kennel Club y otros amantes caninos, crean una organización civil llamada “Dogs for defense” en la que ceden sus perros al cuerpo de Intendencia del Ejército para la creación de un cuerpo especial.

En esta foto se muestra uno de los primeros grupos de perros exploradores
enviados a Luzon (Filipinas) durante la IIGM.

Tras su estudio de viabilidad, el 13 de marzo de 1942, el secretario de guerra de entonces, Robert P. Patterson,  da como aprobada la creación de un programa de adiestramiento canino y nace el Cuerpo K9.
El primer centro se estableció en Front Royal, Virginia, en Agosto de 1942 con un inicio de 200 participantes caninos y de la mano de Remount Branch, el adiestrador.

Se comenzó a trabajar con 32 razas de las cuales únicamente quedaron siete por sus aptitudes físicas y psíquicas:

  • Doberman
  • Pastor Alemán
  • Pastor Belga
  • Border Collie
  • Husky Siberiano
  • Alaskan Malamute
  • Perros Esquimales

Los perros se dividieron en cuatro grupos de trabajo: perro de guardia, perros exploradores, perros mensajeros y perros detectores de minas antipersona; además de que debían estar adiestrados para encontrar víctimas en el campo de batalla.

Tras el éxito del programa (incluso se editó un manual de adiestramiento) pronto se solicitaron perros de los 48 estados del país, mientras personal desinteresado y voluntario se sumaba a cualquier actividad de ayuda.

Probablemente el perro más famoso de la IIGM fue Chips, donado y entrenado en Front Royal. Fue uno de los primeros perros enviados a ultramar viajando con la 3º División de Infantería al Norte de África. Una de sus actividades fue hacer de guardia en la Conferencia Roosvelt-Churchil celebrada en enero de 1943.
Su muerte acaeció en el campo de batalla cuando, presintiendo el peligro, atacó un fortín con ametralladora enemiga. La metralla impactó en su cuerpo y no se pudo hacer nada por salvar su vida.
Se le condecoró con las máximas distinciones, para más tarde retirárselas al saber que desobedeció una de las reglas fundamentales al escaparse del costado de su compañero sin orden alguna.
Sus compañeros le honraron y homenajearon a su manera, ÉL LO MERECÍA.

Fuentes e imágenes:

-http://armylive.dodlive.mil/index.php/2013/03/war-dogs-facts-about-the-k-9-corps/

-http://www.u-s-history.com/pages/h1728.html

Y Hitler tenía una debilidad…Blondi.

Probablemente sea el dictador más conocido del s. XX por sus atrocidades. Mi intención no es explicaros su gesta política, no es mi propósito, si no contaros que hasta el personaje más despiadado tiene  un “fiel amigo”. Ellos no tienen un filtro racional en el que descarten a las personas por razones morales, políticas, sexo o étnia. Y a la vista está con Adolf Hitler.

Antes de que Blondi apareciera en la vida de Hitler éste tuvo otros perros, Fox y Muck, pero ella marcó un punto y  a parte en esta historia.
Blondi fue una pastora alemana regalo de Martin Bormann (director del NSDAP, jefe de la cancillería y secretario personal de Adolf) cuando a penas tenía unos meses en 1941. El círculo personal del Führer indicaba que sentía verdadera pasión por ella y que era tal su devoción que cualquier cosa que le enseñaba y que ésta aprendía era el deleite de los presentes. Christa Schroeder, una de sus secretarias, indica que se levantaba todos los días con el único fin y propósito de dar un paseo con ella, y cuando no podía hacerlo personalmente tenía un jefe de perros, el sargento Tornow, que era el único autorizado para ello. Incluso, mandó construir una pista con obstáculos para hacerle ejercitar y correr.

Adolf intentó aparearla en varias ocasiones hasta que quedó encinta de ocho cachorros, tres de los cuales sobrevivieron únicamente; uno de ellos, un macho fuerte y vivaracho fue el que más gustó a Hitler llevándoselo consigo siendo frecuente verle juguetear con el pequeño. De nombre le puso Wolf, tal y como le gustaba ser llamado a él.

En 1943 Blondi contrajo una enfermedad contagiosa, Hitler la hizo llevar a una clínica veterinaria privada de Munich y se dice que cada día mandaba huevos, carne y manteca para alimentarla. Cada mañana mientras duró su convalecencia llegaba un informe sobre su salud que leía atentamente su ayuda de cámara.

El 29 de abril de 1945,cuando Hitler estaba sitiado en su búnker y su “imperio” estaba a punto de desmoronarse,  Adolf recibió por parte de las SS unas cápsulas de cianuro con las que tenia pensado suicidarse. Antes de ello ocurrió un episodio que no todo el mundo entiende, una de las dosis fue dada a Blondi, no solamente para probar su efectividad, si no con el fin de que ella no fuese torturada si caía en manos de los rusos. Era tal su miedo a que la encontraran con vida que prefirió envenenarla. ¿Hubieseis hecho lo mismo en su situación?

Os dejo con este vídeo en el que se filmó a Adolf y su debilidad… Blondi.

Fuentes:

– http://www.estudiodehitler.com/2008/10/hitler-y-los-perros.html

– http://www.documentingreality.com/forum/f240/hitlers-dogs-1917-1945-a-108153/

Los molosos: los grandes perros de la guerra.

Los molosos son un grupo de perros en los que se agrupan canes con unas características comunes, son de constitución musculosa, mandíbula fuerte, gran cabeza y hocico corto. Hay una gran controversia acerca del origen de estos perros, pero se ha llegado, a fecha de hoy, a algunos consensos.

La raza probablemente provenga de Asia Menor, remontándose al s. VII a. d. n. e. La representación más antigua que se tiene es un relieve proveniente de la fachada norte del palacio de Nínive, en Irak. En él se observa a un soldado con un perro cogido con una correa. Es la escena perteneciente al rey Asurbanpial cuando sale a cazar leones y sus perros merodean el lugar. No solamente los tenían como perros guardianes, si no que eran estimados como mascotas.

Soldados con molosos, relieve de la fachada norte del Palacio de Nínive en Irak.

Éstos perros además acompañaban a los comerciantes y guerreros durante las rutas comerciales desde la antigüedad, probablemente fuera así como los fenicios fueron los que lo introdujeron en Roma, Grecia, Libia, Siracusa e Hispania.

En Egipto, no obstante, fueron introducidos por los hicsos durante el II milenio antes de nuestra era durante las invasiones del país. Hasta ese momento en Egipto sólo existían perros estilizados de colas largas tipo lebreles. Al comprobar la fiereza de los molosos y su actitud combativa los introdujeron en la guerra y los incorporaron en el ejército.
Eran conducidos con collares de ahorque y ya en la batalla se les cambiaba el collar realizado en cuero por otro con púas metálicas de aspecto cónico.

Tutankhamon persiguiendo nubios junto a sus perros molosos.

El faraón Tutankamón hizo pintar una escena de guerra en la que se lo ve persiguiendo a soldados nubios a los que se le disparan flechas y que son atacados por perros con púas metálicas.

Ptolomeo II, que gobernó entre el 285  y el 246 antes de nuestra era, en un desfile en Alejandría hizo desfilar a un regimiento de 2400 perros  del tipo moloso, que según las crónicas de la época, tenían el tamaño de burros y eran feroces como leones, necesitando cadenas y collares para  su conducción.

Siguiendo con grandes personajes, Alejandro Magno, el Macedonio, según sus historiadores, llevó a Grecia el Dogo del Tíbet y lo empleó en sus ejércitos como medio de transporte de alimentos y armas, así como combatiente en sus batallas. Su moloso, de nombre Periles murió peleando en la conquista de la India. Aníbal, otro gran estratega cartaginés, durante las guerras púnicas durante también utilizó este tipo de canes en la lucha por la conquista de Roma.

The Metropolitan Museum of Art New York, mitad del segundo milenio a.C, Mesopotamia

Así, llegando a la época del Imperio Romano, hay dos teorías sobre la introducción de los molosos, una de ellas indica que fueron los griegos los que lo hicieron. El término moloso proviene de una región de Grecia, Molosia, perteneciente al reino de Epiro.
La segunda opción dice que Julio César cuando invadió Britannia encontró perros de este tipo descendientes de aquellos canes que fueron introducidos por los fenicios.
Los soldados romanos quedaron sorprendidos por éstos y los denominaron con el nombre de “Canis pugnances” utilizados primero en el circo y luego en los ejércitos. Se les utilizó como combatientes, se les cubría con una protección de placas de cuero para protegerse de las flechas y casquetes del mismo material; se les adosaban recipientes con fuego y los enviaban a entremezclarse con la multitud creando incendios.También se les colocaba un tipo de coraza que llevaba cuchillas que producían heridas cortantes en los enemigos y en sus caballos y portaban collares de cuero con púas metálicas de aspecto cónico.

Los molosos son los ancestros de los actuales perros como el mastín, el Dogo, el Mastín Tibetano… etc. y se puede observar que su antigüedad se remonta a la época de los jardines colgantes de Babilonia, de momento.

Fuentes:

– http://es.wikipedia.org/wiki/Moloso_(perro)

– http://www.bulldoginformation.com/molossers-mastiff-breeds-history.html

– http://www.realdogs.nl/page/huntingmastiffs

– Carreras, F. “Perros de guerra” Asociación Argentina de Historia de la Veterinaria, Año XI, nº74, 2013.

– http://www.britishmuseum.org/explore/highlights/highlight_objects/me/s/stone_panel,_north_palace-2.aspx

– http://nostuvimosqueirdebornos.blogspot.com.es/2012/11/kommen-die-rottweilers-ausrottweil.html