A propósito de Lord Byron: el Terranova.

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El Terranova es un gigante canadiense de 70 kilos de peso que se podría definir como el rey de los mares, el dios Neptuno del agua. Perro de origen desconocido, se cree en varias hipótesis sobre su procedencia, el Mastín tibetano, perro de los Pirineos, incluso algunos dicen que fue el vikingo Leif Erikson, que desembarcó en el continente americano sobre el año 1000, quien trajo un perro negro de grandes dimensiones. Otros dicen que fue un perro originario de Norte América y que fue domesticado por los indios Algoquinos y los Sioux.

A este perro se le conoce oficialmente con el nombre de Terranova desde 1775 cuando George Cartwright (comerciante de las industrias pesqueras de bacalao y salmón, así como de pieles con los indios Beothuks) bautizó a estos ejemplares con el nombre de la isla.

Mapa de la isla de Terranova hacia el 1600

En época de pesca se les dejaba en libertad en las islas pero ante la creciente numerosidad en 1780 se firmó un decreto en el que se restringía la posesión de estos ejemplares a uno por familia. Esta medida se radicalizó en 1815 indicándose que se podía sacrificar a cualquier perro en libertad y sin bozal, pues se quería promover la cría de ovejas. No obstante los entusiastas de la raza desobedecieron esta regla y continuaron con su cría.

En 1824 se tenían censados a unos 2000 canes y eran tan numerosos que el Reino Unido empezó a importarlos hacia su isla.

Por su gran tamaño eran empleados como perros guardianes así como animales de carga para transportar la leche en carros, el pescado o incluso el combustible desde el bosque a las aldeas en invierno. Pero su característica más preciada quizá sea su capacidad de nado y su proeza innata para el rescate. Desarrollaron una capacidad pulmonar, una cobertura especial para las aguas gélidas así como unas membranas entre los dedos de sus patas que facilitaban su nado,

Eran requeridos en los barcos y buques pescantes para arrastrar las redes cargadas de pescado desde las naves hacia tierra y se les utilizaba también como mensajeros entre los barcos en alta mar al sumergirse en el océano helado sin ayuda.

Su mayor proeza son los rescates que realizaban. En 1919 se tiene constancia de que un solo Terranova salvó a 20 náufragos tirando de su bote salvavidas hasta la costa.

Y toda esta historia era a propósito porque Lord Byron (1788-1824) poeta inglés, tenía un Terranova de nombre “Boatswain“. Se lo regalaron cuando era un cachorro en 1803 y fue un fiel acompañante del noble durante sus viajes. En una ocasión, el perro cayó por la borda del barco donde viajaban exigiendo Byron al capitán que detuviese la nave para poder recogerlo.

En 1808 Boatswain murió a causa de la rabia y éste recibió un regalo para toda la eternidad. En la Abadía de Newstead, propiedad de Lord Byron erigió un epitafio en su honor que reza:

“Cerca de este lugar reposan
los restos de quien poseyó
belleza sin vanidad
fuerza sin insolencia, 
valentía sin ferocidad,
y todas las virtudes del hombre sin sus vicios.
Este elogio sería un halago sin sentido
si fuera grabado sobre cenizas humanas.
Pero es un justo trinuto a la memoria de Boatswain, un perro”


A Lord Byron se le atribuye la frase de “Cuanto más conozco a los hombres, más quiero a mi perro“. ¿Vosotros qué pensáis?




Fuentes:

-http://www.gentle-newfoundland-dogs.com/newfoundland-dog-history.html

-http://www.petwave.com/Dogs/Breeds/Newfoundland/Overview.aspx

-http://www.biografiasyvidas.com/biografia/b/byron.htm

-http://masquebixos.blogspot.com.es/2012/01/lord-byron-y-su-perro-boatswain.html

-http://www.abc.es/blogs/libros/el-perro-de-byron/

-http://eljuegodelataba.blogspot.com.es/2011_11_01_archive.html

-https://www.etsy.com/listing/94999750/map-of-newfoundland-from-1600s-ancient

-http://listadecanes.blogspot.com.es/2012/10/blog-post_3864.html

Leyendas y otras historias: La creación de la Vía Láctea.

Cherokee, Leyendas, Nativos americanos

Esta es una leyenda Cherokee que se remonta hace millones de años atrás, cuando el planeta Tierra era muy joven y había pocas estrellas en el cielo y donde los pueblos dependían del maíz para comer.

El maíz era un alimento seco que se convertía en harina  y que posteriormente era almacenada en grandes cestas durante el invierno para poder fabricar pan y papilla.

Una mañana, un matrimonio de ancianos fue a buscar harina de maíz para hacer el desayuno bien temprano, pero para su sorpresa, al llegar a las cestas, algo o alguien había estado por la noche hurgando en sus pertenencias. Era extraño, pues en todo el poblado se gozaba de un buen ambiente vecinal y los ladrones no abundaban por los alrededores.
Cerca de los graneros se encontraron granos dispersos por el suelo y unas gigantescas pisadas de perro; la noticia corrió como la pólvora.

Los vecinos alertados por esta misteriosa aparición preguntaron al chamán de la tribu por el origen de la misma indicándoles que se trataba de un espíritu de otro mundo encarnado en un gran can. EL espíritu guerrero Cherokee despertó a toda la tribu jurando que lucharían para que tan monstruoso animal desapareciera, pues no lo querían en el poblado.
Esa noche, la tribu se reunió alrededor de sus tambores y caparazones de tortuga invocando a los espíritus benefactores para posteriormente esconderse detrás de los graneros a esperar.

Bien entrada la noche escucharon el zumbido de unos sonidos similares al canto de los pájaros para seguidamente ver cómo descendía la sombra de un enorme perro desde los cielos y aterrizaba al lado de las cestas de maíz para dar grandes bocados a los granos de oro.

Los guerreros saltaron de inmediato sobre la grupa del animal sacudiéndole fuertemente y descargando golpes como truenos sobre él. El can dándose la vuelta asustado comenzó a correr hasta llegar a lo alto de una colina y saltar hacia el cielo perdiéndose en la espesa noche. Mientras corría granos de maíz iban deslizándose de su feroz boca hacia el firmamento dejando un rastro, un camino sobre el cielo. Cada granito de maíz estalló convirtiéndose en una brillante estrella.

Los Cherokees llamaron a este patrón de estrellas “el camino por donde corrió el perro” y así es como nació la Vía Láctea.

Fuentes:

– http://www.firstpeople.us/FP-Html-Legends/HowTheMilkyWayCameToBe-Cherokee.html

. http://www.indiandogs.com/nativelegends.htm

Leyendas y otras Historias: Cómo los indios tuvieron perros.

Leyendas, Nativos americanos
Imagen de Tipi nativo realizado con pieles de animales y troncos de
madera con forma cónica.
Hace muchos inviernos atrás un cazador, su mujer y su joven hijo de cuatro años, vivían una situación muy dura dado el frío y la escasez de alimento. Un día el cazador descubrió las huellas de un búfalo en la nieve y lo siguió adelantándose a él para cazarlo. Al regresar a su Tipi, antes de entrar, sacudió sus mocasines y escuchó el llanto de su hijo consolado por su mujer.

El cazador volvió por la noche y oró para obtener ayuda en la cacería y regresó de nuevo al bosque. En el transcurso del camino surgió un lobo que le preguntó: “Mi hijo, ¿porqué lloras?” y él respondió: “Me siento desesperado, mi hijo y mi mujer se mueren de hambre”. El lobo le indicó que detrás de unos arbustos le había dejado un arco y unas flechas, por lo que atraería a un búfalo y debía cazarlo con las armas que le había proporcionado, no con otras.


El lobo desapareció y el cazador fue a buscar el arco que le había dejado. Era mucho más pequeño que el suyo y aparentemente de menos calidad, pero recordó las instrucciones que le había dicho y de repente escuchó las pisadas de siete animales, seis de ellos los abatió y con el último animal, un gran búfalo, cogió sus propias armas y disparó. El animal escapó y el lobo apareció en escena.
-“¡Qué suerte has tenido!”, le dijo. -“Sí, he matado seis animales con tus armas, pero en el último, se escapó al utilizar las mías”.
-“Te avisé de que no las usaras. Y ahora tienes menos comida”

Juntos, descuartizaron a los animales y el lobo le pidió que le diera las porciones de dos búfalos para los cachorros de sus otros compañeros. El cazador acarreó tanta carne como pudo para alimentar a su familia. Esa misma noche, tras haber satisfecho su hambruna, desmantelaron el campamento y pusieron marcha al mismo lugar donde habían despedazado los cadáveres. Allí, los lobos se reunieron con la familia y se quedaron junto a su Tipi. La mujer, poco a poco, día tras día, fue dándoles de comer trozos de carne tornándose cada vez más mansos y amigables. Con el pasar del tiempo los lobos se asentaron con la familia india y se convirtieron en sus “Perros”.
Fuentes e imágenes:
– http://es.forwallpaper.com/wallpaper/native-american-wolf-art-78106.html

Leyendas y otras Historias: De como los perros perdieron el habla.

Leyendas, Nativos americanos

Vamos a iniciar una sección en la que se contarán las historias, leyendas y relatos que forman parte de la tradición oral/escrita de las culturas del mundo. La primera, y no la última de la serie de leyendas indias norteamericanas, pertenece a una tribu de indios algonquinos, los Narragansett, cuyo nombre significa: “Gente de cabeza pequeña” y  que vivían en la costa occidental de la bahía de Narragansett (Rhode Island).

He aquí cómo los perros perdieron el poder de hablar como los humanos:

Hace tiempo los perros poseían voz como la de los humanos pues habían aprendido de las gentes con las que convivían. Su deber era avisar de las personas extrañas y ajenas a la tribu así como jugar por el bosque e indicar a los cazadores dónde encontrar caza y comida.

Habitaban cerca del lugar unos diablillos subterráneos bastante traviesos que, cierto día, se acercaron a los perros tentándolos con comida sabrosa y promesas engañosas con la intención de sonsacarles información acerca de la tribu.

Los perros codiciosos olvidaron su deber de guardar al pueblo de extranjeros y en su disfrute respondieron a los diablillos todas las preguntas que les hicieron acerca de las provisiones de la tribu para el invierno, así como su localización.

Al caer la noche, las criaturas subterráneas irrumpieron en el poblado y robaron todas las provisiones que habían sido preparadas cuidadosamente para pasar los meses gélidos de invierno. Los perros, que estaban saciados de la copiosa comida que les habían ofrecido, dormían plácidamente sin enterarse de nada.

Cuando se descubrió que la despensa estaba vacía el Jefe de la tribu convocó un concilio. Nadie cogió la comida ni escuchó ruido alguno y si alguien se hubiese acercado los perros deberían haber dado el aviso pertinente.

Los perros fueron citados para su interrogación. Todos ellos mostraron expresiones avergonzantes y se escabulleron con el rabo entre las piernas. Pronto admitieron que sus enemigos los habían engañado para rebelar la ubicación de los alimentos y así traer penurias y hambruna a la tribu. Rodando por el suelo pidieron clemencia.
El chamán se puso de pie y solemnemente les dijo: “Debido a vuestra locura y desobediencia, alguna de nuestras gentes puede que mueran. Así que de ahora en adelante nunca podréis hablar más y no podréis entender nuestras palabras. Sólo podréis quejaros y ladrar y dependeréis de nosotros para comer. Éste es vuestro castigo”.

Y así fue, pero no por ello menos, los perros siguen siendo los guardianes y amigos de los seres humanos.

¿Sabéis alguna leyenda?¿Me la contáis?
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Fuente:
http://ab.mec.edu/pinehawk/legends/foolish-dog.html
– (Imagen) http://doglawreporter.blogspot.com.es/2012/01/dogs-of-great-plains-nations.html